Medidas de Proteccion contra Troyanos Bancarios I de VI
Articulo publicado en elladodelmal.blogspot.com, por Chema Alonso
Desde hace ya un tiempo todos los que trabajan en la industria de la
lucha contra el malware parecen estar de acuerdo en que se acabó el
romanticismo. ¿Romanticismo? Sí, esa época en la que los virus y los
troyanos estaban creados por un autor o un grupo reducido y cuyo único
objetivo era el destrozar tu ordenador para dejar claro que puede
hacerlo o tener controlado tu PC con el único deseo de pasar un buen
rato. Hoy en día la cosa está un pelín más difícil.
Alguna vez
hemos ido comentando en un taxi como está el tema de la industria de
robar pasta y al final del viaje el taxista, con los ojos inyectados en
preocupación nos ha dicho: “Oigan, disculpen, yo uso el Banco Pepito por Internet, ¿no me robarán el dinero, verdad?”
A lo que le hemos contestado que por supuesto que no, que tranquilo,
que…Vale teníamos prisa, y no podíamos sentarnos a explicarle todas las
precauciones que debe tomar para intentar mitigar la amenaza.
Conoce a tu enemigo
Sí,
es tu enemigo, lo quieras o no te va a perjudicar de una u otra manera,
así que más te vale que sepas como actúa. Si piensas que “es que hay que ser muy tonto para caer en las estafas” es que eres una víctima propicia.
El “Phishing” basado en correos escritos en muchos casos utilizando un traductor automático para decirte que “Garche esta ancla”
fueron sólo las primeras apariciones de lo que se iba a convertir en
una gran industria de generación de herramientas y mecanismos para
robar pasta de los que los troyanos bancarios, con cien mil variaciones
y mutaciones, son el máximo exponente tecnológico.
Sí ya hay que
hablar de una industria detrás, una gran maquinaria de personas y
técnicos que buscan la forma de tomar control de tu ordenador pero sin
molestarte. Ya se ha pasado esa época en la que querían hacerle daño a
tu ordenador, no quieren que tu procesador de textos favorito deje de
funcionar, no quieren que no puedas jugar, no quieren que no puedas
navegar por internet. No, al contrario, son como el Venom de Spiderman,
quieren vivir contigo, en tu ordenador, ser parte de tu maquinita, tu
dirección IP, tu proveedor de Internet y por supuesto tus cuentas
bancarias. El daño no se lo quieren hacer al ordenador, te lo quieren
hacer a ti.
Fuego Purificador
Para
entender cómo funcionan los troyanos bancarios hoy en día lo primero
que tienes que preguntarte es: ¿Tú cuándo vas al médico? ¿Vas
periódicamente? ¿O sólo cuando te duele algo? Seguro que podemos mirar
en nuestra agenda y responder a esta pregunta fácilmente. La mayoría
sólo vamos al médico cuando nos duele algo. No somos de revisiones
anuales, semestrales o trimestrales dónde nos hagamos una revisión
completa. Con nuestro ordenador sucede lo mismo, ¿vas a buscar algún
troyano en tu equipo cuando no tienes ningún síntoma? “Mi equipo va bien, no me hace nada raro ergo estoy seguro”
es una reflexión no del todo cierta y que sólo será verdad (y nunca
comprobable al 100 %) si has tomado todas las precauciones necesarias.
Los
fabricantes de malware buscan evitar que tu ordenador vaya al médico,
que notes tú su presencia en el ordenador y lo que es aún peor, que
apliques el famoso “fuego purificador”, es decir, que reinstales tu
equipo completamente. Esto no gusta nada a los troyanos bancarios.
Grano no hace Granero…
¿Para
qué quieren vivir conmigo en mi máquina? La primera y más fácil
respuesta a esto es que quieren estar en tu máquina para grabar tus
acciones cuando te conectas a un banco y así robar tus credenciales.
No, no vas a estar seguro ni aunque la contraseña no se vea, ni aunque
se use un teclado virtual, ni aunque ese teclado virtual vaya
aleatorizando la posición de los números cada vez, ni aunque aparezca
un candadito de seguridad autenticando el servidor.
Los troyanos
bancarios están preparados para grabar las pulsaciones del teclado en
tu ordenador o para grabar la zona de pantalla dónde has hecho clic
cada vez que lo haces, por lo tanto siempre van a saber qué acciones
has tomado cuando te enfrentas a una aplicación web bancaria.
Una
vez recogida esta información es transmitida hasta un servidor
controlado dónde se van almacenando los datos de las cuentas bancarias
robadas. Hoy en día, los sistemas de almacenamiento son cada vez más
elegantes, siendo controlados por paneles de control que clasifican
directamente las cuentas robadas por países y bancos en función de las
direcciones IP en las que han sido robados.
Esto es muy
importante, ya que las entidades bancarias tienen sistemas de alertan
cuando una cuenta está realizando movimientos fuera de su perfil de
uso. Es decir, si una cuenta siempre se usa desde Francia y de repente
se empieza a utilizar desde Korea entonces saltan las alarmas en los
sistemas de los bancos.
Imagen: Panel de Control de un troyano Bancario publicado por Hispasec Sistemas



